23.9.05

El Ala Oeste

Lo reconozco, estoy enganchado. Por si no bastaba con mi adicción confesa a cómics, libros, figuritas y frikeríos varios ahora resulta que voy y me quedo colgado también con las series de televisión. Si esto sigue así, dentro de poco no tendré tiempo ni de dormir...

Total, que me llamo Diego y soy un friki (vaya sorpresa). Tan friki como para acercarme ayer a la FNAC y hacerme con la segunda temporada de El Ala Oeste de la Casa Blanca (A la Maison Blanche en francés, por si a alguien le interesa). ¿Que por qué lo hice? Fácil, porque la noche anterior me dio por quedarme viendo el final de la primera temporada y como la manera en que termina no se puede llamar un 'continuará' (o cliffhanger para los anglófonos) sino una putada (en el mejor sentido de la palabra), pues me quedé con las ganas de saber cómo acababa todo.

Iluso de mí. Tres capítulos más tarde ya sé cómo se resuelve el interrogante, pero también sé que hay tres o cuatro preguntas más que aún no tienen respuesta, y me temo que esta situación se va a prolongar casi casi ad eternum... Y lo que más rabia me da es que al principio no tenía puñeteras las ganas de ver la serie. 'Ya, ya' -pensaba cual inocentón- 'cómo que me va a enganchar una serie sobre las desventuras del Presidente de los USA. Seguro' A pesar de todo y en un momento de debilidad, decidí picar y ver un par de capítulos. 'Bah, no tengo nada mejor que hacer ahora mismo' -me decía- 'los veo, no me gusta, devuelvo la serie y a otra cosa'. Ja.

Los guiones están bien hechos, aunque en este último par de capítulos tienen un tufillo un poco más 'land of the free' que en la primera temporada, pero se lo perdono, y el reparto es muy bueno. Normalmente cuando veo una serie siempre acabo, de manera casi inconsciente, escogiendo a mi favorito, y en El Ala Oeste, después de 25 capítulos, no acabo de decantarme por ninguno. Quizás Sam Seaborn (Rob Lowe), o Toby Ziegler, o Josh, o Leo McGarry... vamos, que no lo sé.

Cada capítulo presenta de manera más o menos sutil un tema de debate, desde la financiación de la escuela pública en los USA hasta el uso de las armas de fuego o el interés de los jóvenes norteamericanos en política, y además lo hace de manera sutil y sazonándolo con dos toques de culebrón: uno, las relaciones entre los miembros del personal de la Casa Blanca y dos las relaciones entre los distintos grupos de presión, senadores, representantes y demás personajes que pintan algo en la política yanki. Que si me lío con ésta que no es la mejor compañía e influye en mi trabajo o que si el senador fulanito está en contra de zutanito porque una vez se metió con él...

En ocasiones dudas de si es una pelea de patio de colegio o enfrentamientos políticos de alto nivel... como si hubiese alguna diferencia aparte del grado de sofisticación con que se dice 'No te ajunto más'. Y a pesar de las dudas y demás, siempre me quedo con las ganas de ver cómo se resuelve la situación. Encima, te enseñan las cagadas que se pueden llegar a producir en política y cómo aquí primero paz y después gloria... y el sistema sigue funcionando.

Sólo dos peros le puedo poner a la serie. De momento todos son muy idealistas (aunque idealistas verosímiles) y no sé cuánto tiempo podrán mantener ese tono... de hecho, por lo que tengo entendido la serie se desinfla un poco en la tercera o cuarta temporada. Y el otro pero es una chorrada: estoy viendo la serie con subtítulos (otra confesión más) y me rechina un poco que mientras en el 'original' en inglés ponen sobreimpresionado, por ejemplo, que son las 11:30pm, en la 'traducción' al castellano ponen las 23:30. Eh, eh, que ya os había dicho que soy un friki, no me vengáis ahora con quejas. Que a los frikis nos pueden molestar las mayores chorradas, es nuestra prerrogativa...

Eso sí, ojalá existiese en algún lugar del mundo algún presidente la mitad de concienciado que Josiah Bartlet. Quizás así fuesen un poco mejor las cosas.

8 comentarios:

Edu M. dijo...

Para mi entra la segunda y la tercera temporada está lo mejor de la serie,anda que no vas a disfrutar

Melo dijo...

Hola Diego. Te queremos Diego.

Como dice Edu, no te queda nada.
Espera a ver al Speaker of the house!!!.
Que no hombre, hasta la 4ª la cosa va a mas. A mucho mas.

Yo por mi parte lo tengo claro. Bartlet es la caña. Aparece 10 minutitos y llena la pantalla.
Aunque bueno, Sam tambien tiene su punto.
Pero hay otro personaje, del que todavia no te puedo hablar, que tambien esta entre mis preferidos.

Y atento a los cameos. De impresion.

En fin, si eres bueno y te portas bien, te llevo la 3ª temporada.

Jorge Iván Argiz dijo...

Hola.

Me gusta tu frase de que la prerrogativa de los frikis es que pueden quejarse por pijadas, jeje. Me la quedo.

Y vaya panda de bujarrones estáis hechos. El personaje que más me apetece ver a mi en casi cualquier serie es el de la tia que más me guste.

Jorge Iván Argiz dijo...

Diego.

Ahora te perdono por reconocer que un gran motivo para ver la ISALA (o cualquier pelo en la que ella salga) es Scarlet J. Ya nos vamos entendiendo. ya me extrañaba a mi.

Edu M. dijo...

Si tengo que elegir un solo personaje favorito me quedo con CJ (será que me van las tias altas) y si le palicamos lo que dice Jorge Ivan, espra a ver a Mary-Louise Parker, bufff, telita.

Melo dijo...

Pues si, ahora que lo dice Jorge Ivan, somos un poco bujarillas. Todo personajes masculinos.
La verdad es que la Mary-Louise tiene un morbo que te cagas (hay que salvar la honrilla)pero la CJ na de na.

Diego dijo...

Buenas a los tres... pues a falta de ver a la Parker, de momento (a mitad de la segunda temporada) yo me quedo con Emily Procter, alias Ainsley Hayes... vaya risas me echo casi cada vez que aparece en pantalla... y la escena en que conoce al Presidente es genial (además de que está muy mona con la bata que lleva)

Jesús Cuadrado dijo...

>>>no se puede llamar un 'continuará' (o cliffhanger para los anglófonos) sino una putada >>>

Lo mismito me dijo el compa Naranjo cuando acabó la cuarta.

O sea que no.

('Hola, Diego!)
JCuadrado
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