9.2.10

El por qué de mi retraso a la hora de actualizar...

Esta semana pasada ha sido dura. Muy dura. Han estado a punto de atraparme en más de una ocasión, y sólo una pizca de suerte y la Fuerza me han permitido evitar a las fuerzas imperiales... Pero los malditos no reparan ya en gastos ni esfuerzos. Mirad lo que han enviado a recorrer las calles de mi ciudad natal en mi busca (y aprovecho para agradecer a Gus la imagen). Cabrones.
Eso sí, no se lo pienso poner fácil. Eso, jamás. Seguiré escribiendo desde este recóndito rincón en el que ahora me encuentro, mucho más lejos del D.C. (De Compostela, claro) de lo que ellos se piensan. Manteneos firmes, compañeros, y que la Fuerza os acompañe...