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17.1.10

Animación para fomentar la lectura

Chapeau para el New Zealand Book Council. No sólo son un ente público que tiene por objetivo fomentar la lectura (actividad ya de por sí encomiable) si no que para ello recurren a herramientas como el vídeo de aquí abajo, uno de los mejores y más originales ejemplos de animación que he visto en mucho tiempo. ¡Sí que hacen bien las cosas en las antípodas!

5.1.10

El Nombre del Viento

Entretenido con las novelas de Charlaine Harris (en las que se basó Alan Ball para crear True Blood), atascado con Dice Man de Luke Rhinehart y un tanto cansadete de Invisible de Paul Auster (aunque me está gustando más que sus dos últimas novelas...) hay un libro que no puedo dejar de recomendaros: El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss. Fantasía de la buena, equiparable a Canción de Fuego y Hielo (y empiezo a temer que con un ritmo de publicación semejante al de George R.R. Martin, aunque por suerte en este caso se trata de una trilogía y no una heptalogía).


¿La historia? La biografía de un tipo que parece afrontar la recta final de su vida, alguien que ha vivido y visto de todo, capaz de dominar los elementos a su antojo, de enfrentarse a amenazas cuyo simple nombre aterrorizan a cualquiera... así, de primeras, seguro que a algunos os suena a más de lo mismo. Y es verdad, pero no. No sólo es más de lo de siempre, es algo más, algo que no cae en topicazos y sí tiene un tono decadente, de ocaso. Tono frío, gris y amargo, de guerrero viejo y resabiado pero aún con un punto de inocencia. De héroe con todas las de la ley, de los de biografía llena de batallas, cicatrices y amores (o gran Amor, nunca se sabe). De posada de carretera y posadero que es mucho más de lo que parece. De alguien que lo tuvo todo, absolutamente todo, que bebió la vida a tragos desmesurados y poco a poco se está quedando sin nada. De nombres susurrados y canciones cantadas a pleno pulmón, con los ojos empañados por el calor, el alcohol y el humo de una taberna enorme y bien iluminada.


Un relato lleno de magia en todos los sentidos, con gestas de todos los tamaños y donde el héroe no sale nunca indemne, más bien todo lo contrario. Cada batalla, gane o pierda, le va costando un pedazo de su ser y el lector ve la cicatriz mientras aún se está formando. Es una novela de fantasía, sí. Y de la buena. De la que atrapa en el ritmo de sus palabras, de la que nos lleva a cuando jugábamos a guerreros y princesas y nos devuelve, de golpe, a momentos mucho menos agradables.

En definitiva, una de las lecturas que más he disfrutado el año pasado. Uno de esos autores a los que pienso seguir haga -casi- lo que haga. Por lo menos de momento...

18.2.08

Los Wild Cards de George R.R. Martin en cómic

G.R.R. Martin me parece uno de los mejores escritores de género (y no de género, qué narices) que he leído en los últimos veinte años. Desde sus guiones para la Dimensión Desconocida hasta su Canción de Fuego y Hielo, pasando por su Sueño del Fevre o sus novelas de ciencia ficción, raya siempre a un nivel muy alto.

Por eso me alegra leer en este enlace que me remite, una vez más, José Manuel, que va a haber una adaptación al cómic de su serie de novelas Wild Cards. Se trata de un conjunto de obras en las que se cuenta cómo una serie de personas se ven afectadas por un virus alienígena... la mayoría mueren, algunas acabaron rotas, deformadas y temidas y los menos obtuvieron poderes extraordinarios. Martin lleva publicando estas historias desde los años ochenta, aunque no solo. De hecho la serie es una antología de relatos escritos por varios autores y que se enmarcan en un mismo universo. Un poco, si queréis, como lo que ocurre con los universos de Marvel o DC, con distintos guionistas encargados de las historias de personajes que comparten un mismo entorno.



Así que sí, me alegro de la adaptación al cómic. Y de que los NY Giants, el equipo de fútbol americano del que Martin es ferviente seguidor, haya ganado la SuperBowl de este año (sobre todo por lo que tuvo de épica la victoria). De lo que no me alegro tanto es de que Martin siga sin dar una fecha de publicación para 'Dances with Dragons', el 5º volumen de la Canción de Fuego y Hielo...

9.1.08

Puente de Pájaros, un libro imprescindible

En esta bitácora, ya lo he dicho antes, hay una serie de obras que no me canso de recomendar. Incluso machaconamente. Bien, pues a partir de hoy se añade un título más a esa lista: Puente de Pájaros, de Barry Hughart. Y preparaos, que encima es el primero de una saga (lamentablemente, eso sí, inconclusa).
Un buen amigo me recomendó la obra hace ya unos cuantos (bastantes) meses, cuando aún ni siquiera se había publicado en castellano. Y empecé a buscarla en inglés, pero está descatalogada y me dio pereza ponerme a buscarla en Amazon o eBay. Vago que puede ser uno a veces.
A lo que íbamos, una temporada después veo en una librería la edición en castellano (a cargo de Bibliópolis) y me la llevé a casa. Estas Navidades por fin me he puesto a leer la novela, y sólo lamento una cosa... no haberlo hecho antes.



'Puente de Pájaros' es una novela ambientada en una China mítica y protagonizada por una pareja indescriptible, el Sabio Li Kao, que tiene un ligero defecto en su carácter, y Buey Número Diez. Pero en el fondo no es eso lo importante. Lo realmente importante es la capacidad de seducción de la obra desde sus primeras páginas, el fino humor del que hace gala (me encanta la ironía que destilan casi todas sus páginas), la capacidad para llevarte a una China que no existió nunca. No es necesario ni acabar el primer capítulo para estar totalmente enganchado.

El argumento, la verdad, es casi casi lo de menos. Una plaga que se cierne sobre una aldea, un joven aldeano (Buey Número Diez) que sale en busca de ayuda y que no consigue nada mejor que Li Kao, un sabio con un ligero defecto en su carácter. Y a partir de entonces empieza lo realmente bueno. Con la típica estructura de que la resolución de un enigma te lleve al siguiente (con los nuevos desafíos consiguientes), vas devorando las páginas sin poder reprimir una sonrisa.

No me cansaré de recomendaros que salgáis corriendo a comprarla y a disfrutarla. Y no simplemente porque haya ganado el Premio Mundial de Fantasía en 1984, sino porque realmente me parece muy, muy buena. La pena es que, por desavenencias entre el autor y la editorial, al final sólo se publicasen 3 de los siete volúmenes de que iba a constar la saga (autoconclusivos, eso sí). Ojalá, de todas formas, funcione bien la edición en castellano y podamos ver pronto los otros dos...

21.12.07

Sale 'Festín de Cuervos'

Leo aquí que, por fin, va a salir en castellano 'Festín de Cuervos' el 4º tomo de una de las mejores sagas literarias de los últimos años: La Canción de Fuego y Hielo del gran (y lento) George R.R. Martin. Llegará a las mejores librerías del país (si no lo tienen, no es una buena librería, palabra)... ¡hoy! Es decir, el 21 de diciembre de 2007.

A tiempo, claro, de poder regalarlo estas Navidades. Y vaya regalo. Hay unas cuantas series, películas, libros, cómics... que no me canso de recomendar: El Ala Oeste de la Casa Blanca, Galactica, My Name is Earl (vale, todas estas son series de televisión, pero es lo que me viene a la cabeza ahora) y la saga de la Canción de Fuego y Hielo.

Cuatro volúmenes de momento (aunque el tercero está dividido en dos)en los que se nos cuentan, desde distintos puntos de vida, los acontecimientos que convulsionan la vida de los 7 Reinos. Lo que empieza casi como una simple saga familiar, se convierte poco a poco en todo un fresco de una sociedad surgida de la imaginación de Martin. Cada volumen hace crecer exponencialmente el número de protagonistas, la trama mantiene en vilo al lector página tras página. Ni uno de los personajes está a salvo, ni uno de los tronos... Y encima la edición española tiene portadas del gran Corominas (como ésta)



Os dejo ya que salgáis corriendo a comprar este tomo (y los anteriores si es que todavía no conocéis esta saga). No os arrepentiréis, y, si queréis, podréis pedirle a George R.R. Martin que os lo dedique, en vivo y en directo, en la Semana Negra del 2008 (del 4 al 13 de julio en Gijón)...

3.7.07

George R.R. Martin también tiene un blog...

... y la dirección de la bitácora de este excelente escritor es ésta

http://grrm.livejournal.com

Eso sí, si vais buscando nueva información sobre la fecha de publicación de A Dance With Dragons (el 5º volumen de la Canción de Fuego y Hielo, una de las mejores sagas de fantasía de los últimos 30 años por lo menos... absoluta y totalmente recomendabilísima), lamento decepcionaros, pero nada de nada. Y que conste que -considerando el ritmo de actualizaciones- no creo que sea por mantener la bitácora...

27.6.07

Bill Bryson, qué gran descubrimiento.

Hace años que trato de no viajar sin tener por lo menos un libro que me haga compañía. De hecho la situación ideal de viaje es con un libro, un par de cómics, el portátil con batería a tope y alguna serie de televisión que esté bien... pero a lo que íbamos, que no me gusta viajar sin tener algo con lo que pasar el rato en caso de retrasos, cancelaciones y demás.

Así que cuando llegué el viernes pasado al aeropuerto con algo de tiempo antes de que saliese mi vuelo, me pareció que no sería mala idea lo de echar una ojeada en uno de los kioscos a ver si encontraba algo que mereciera la pena. Por lo general, por cierto, tiendo a no hacer caso a las frases publicitarias del tipo 'Te reirás en voz alta al leerlo' o 'Lo más divertido desde los hermanos Marx'. No sé si será que soy raro en ese sentido o qué, pero lo cierto es que esos libros que se supone son la bomba y que te arrancan carcajadas casi nunca me hacen ni sonreír.

Pero el viernes pasado hubo una portada que me llamó mucho la atención. Concretamente, ésta



Me leí las críticas de la contraportada y estuve a punto de dejarlo otra vez en el estante. Ya estaban otra vez con lo de 'Te reirás en voz alta'. Buf. Claro que no tenía nada más que leer, así que...

Cómo me alegro de no haberlo dejado. Bill Bryson, el autor (un desconocido para mí hasta el viernes, lo confieso... aunque un rápido googleo me desvela que ya lleva bastante tiempo juntando letras) tiene una prosa ágil y rápida, un sentido del humor cáustico y una sorprendente capacidad para compaginar datos y cifras con vivencias personales, interrelacionando unos y otras hasta lograr un fresco vivo y muy, muy divertido de lo que sea que está describiendo. En este caso concreto, los Estados Unidos de su infancia, de los años cincuenta. La visión de primera mano de un chaval que creció en pleno desarrollismo estadounidense, en la década de la energía atómica por todas partes, de las películas de serie B a Z, del auge de la televisión (y las primeras series), en un tiempo en que, como bien dice el autor, parece que nada podía hacerles daño. En que no había ni la décima parte de mecanismos de protección que existen hoy en día, en que la gente entendía que hacerse daño de vez en cuando forma parte de la vida y no se obsesionaban con algunas de las chorradillas que nos preocupan hoy.

Y todo esto salpicado con anécdotas personales. Algunas realmente hilarantes. No sé si me atrevo a escribirlo... 'de las que te hacen reír en voz alta'. De verdad. Si no me creéis, haceos con alguno de sus libros. Y luego hablamos...

23.4.07

Sant Jordi

Tarde, pero dicen que la intención es lo que cuenta...

16.1.07

Travels in the Scriptorium de Paul Auster


Paul Auster es uno de mis escritores favoritos desde hace ya un buen puñado de años. Espero con ganas cada uno de sus libros (últimamente en torno a uno al año) y, aunque con altibajos en la calidad, nunca me ha dejado -de momento- con mal sabor de boca.

Así que tan pronto salió esta nueva novela me lancé a por ella... y sigue sin decepcionarme. Cierto que en este caso Auster hace un ejercicio casi de onanismo literario, pero bueno. El protagonista de estos viajes es un tal Mr. Blank, personaje que parece haber perdido la memoria, alguien encerrado en una sala austera y casi vacía al que van visitando distintos personajes relacionados de una u otra manera con él, aunque tarde en reconocerlos.

Abandona Auster en este caso una de sus constantes, la influencia del azar en la vida de los seres humanos, y crea un juego autorreferencial, un diálogo entre autor y personajes, un repaso a todo un universo creativo... No quiero adentrarme demasiado en el argumento por aquello de no destripar nada, pero lo cierto es que me temo que este libro va a decepcionar a muchos de sus lectores. Auster hace una versión literaria del 'porque yo lo valgo' y, aunque tiene momentos memorables en el libro (la reflexión que deja caer justo al principio acerca del valor del lenguaje, por ejemplo) la verdad es que exige mucha complicidad por parte del lector. A los incondicionales del novelista les parecerá probablemente un ejercicio de 'muñecas rusas', de novela dentro de la novela, de universo creativo dentro de universo creativo. Al resto, probablemente les parezca un tanto tomadura de pelo. No es, desde luego, una obra que aporte demasiado al universo creativo de Auster, y a más de uno no le gustará nada. A título personal, me parece un experimento divertido, pero nada más. No será, desde luego, una de las obras de Auster que más recuerde...

20.11.06

George R. R. Martin, Paypal y el gobierno USA

Me entero aquí de que el gobierno estadounidense acaba de bloquear la cuenta de Paypla del bueno de George R.R. Martin (quien, por cierto, acumula otro retraso más en la escritura del quinto volumen de la Canción de Fuego y Hielo... y van ni se sabe ya cuántos) por considerar, al parecer, que puede ser un terrorista, un narcotraficante o alguien que participe en la distribución de armas de destrucción masiva. Y dan ganas de decir: 'Miren ustedes, capitostes de Washington, cabezas pensantes de la administración Bush, es cierto que unos cuantos miles de lectores estamos esperando con ansias la continuación de una de las mejores sagas de literatura fantástica de las últimas décadas, pero, a pesar de lo que oigan por ahí, les aseguro que no va a haber ni una sola revuelta callejera si el quìnto libro no sale en la fecha prevista. De verdad. Nos mosqueará un poco tener que seguir esperando y ya. Desbloquéenle la cuenta al bueno de George, dejen que compre lo que quiera en Internet y ya si acaso vuelvan a investigarle dentro de unos años. Pero ahora no me lo distraigan, que tiene que concentrarse para escribir'. A menos, claro, que sospechen que las supuestas armas de destrucción masiva del régimen irakí están en realidad en Invernalia, que entonces ya no digo nada...

22.9.06

Orcos


Ese (Orcos) es el título de uno los peores libros que he leído en bastante tiempo. El autor es un tal Stan Nicholls y la verdad es que menos mal que no hay más tópicos en la literatura de fantasía porque si no también caería en ellos. En fin.

El caso es que aunque lea bastante menos de la que leía, siempre me ha gustado bastante la literatura de fantasía, de espada y brujería, de elfos y demás, vamos. Por lo menos la que está bien escrita y éste (por si alguien todavía lo dudaba) no es el caso. Se supone que esta novela ofrece una perspectiva distinta a las demás del género, que adopta el punto de vista de los orcos. Pues qué queréis que os diga... en mi opinión se puede cambiar sin problemas la palabra 'orcos' por 'enanos', 'elfos' o lo que os dé la gana y no notar la diferencia. Y eso en una novela que se supone innovadora por el punto de vista que adopta no es que sea muy buena señal.

Claro que lo podría haber aceptado sin problemas -casi incluso sin darme cuenta, lo reconozco- si la historia fuese de las que te enganchan, bien construida y demás. Y tampoco, es un refrito malo de una partida aún peor de Dungeons&Dragons (o cualquier otro juego de rol de ambientación medieval que se os pueda ocurrir) con los toques ineludibles de Tolkien, por supuesto. En este caso concreto se repite hasta la saciedad la idea de lo mala que es la tecnología y lo bueno que es conservar las tradiciones y el amor por la naturaleza. Los Orcos. Amor por la naturaleza. Vale.

Por aquello de no dedicarme únicamente a despellejar la novela (que no es marca de la casa... lo de hablar mal de algo, digo, que por lo general trato de ser positivo y hablar sólo de cosas que me gustan... más o menos pero que me gustan) reconozco que hay algunas secuencias de acción que no están mal escritas. Pero es lo único que se me ocurre. La historia avanza a golpe de casualidades, de intervenciones 'ex-machina'. Da igual dónde estén los protagonistas y lo que hagan, ya se encarga el autor -con bastante poca maña- de inventarse una situación, un personaje, una excusa, algo vacío de contenido o relevancia cuya única misión es servir de justificación para que los personajes vayan por donde tienen que ir. No se profundiza nada -ni siquiera dos pinceladas que den algo más que un barniz superficial- en la personalidad de los protagonistas. Te da igual lo que les pase, así que con una historia plana y unos personajes que te resultan indiferentes...

23.4.06

El día del libro regala tebeos

Seguro que ya lo habéis visto en mil y un blogs, pero no podía faltar este simbolito aquí. Y no sólo los regaleis... LEEDLOS.
Ah, que encima queréis recomendaciones... vale: Fábulas (los personajes de los cuentos tradicionales tienen que huir de sus hogares, perseguidos por el misterioso Adversario, y acaban entre nosotros) Los Muertos Vivientes (el argumento es el mismo que el de las pelis de George A. Romero, por ejemplo, pero el desarrollo... el desarrollo es cojonudo) Maus (hay que mencionarlo... el único tebeo ganador del Pulitzer), Sandman (siete hermanos que encarnan siete aspectos esenciales del universo -Muerte, Sueño, Destino, Destrucción, Deseo, Delirio y Desesperación- y la historia del segundo), El Príncipe Valiente, Blueberry, The Spirit, Calvin y Hobbes, El Eternauta, Mort Cinder, Lanfeust de Troy, Usagi Yojimbo, Adolf, casi cualquiera de un tal Alan Moore, La Balada del Mar Salado, Liberty Meadows, Bone... Ahí tenéis un poco de todo. Acercáos. Conocedlos. Me juego lo que queráis a que de esa lista por os gustan por lo menos cuatro. Palabra. LEEDLOS.

1.2.06

Black Fly Season (más novela negra)


Me da mucha rabia que pasen estas cosas. Me da rabia que un autor al que sigo cree una obra mediocre. A ver, no digo que todas las obras de los autores que me gustan tengan que ser el sumum del género, pero sí que mantengan un mínimo de calidad, que innoven, que no se limiten a repetir una fórmula y punto (aunque a veces eso sí que me gusta... bonita contradicción).

El caso es que Giles Blunt es uno de los autores de novela negra que más me estaban gustando últimamente, y su última novela Black Fly Season me acaba de decepcionar. Y mucho. Cuando descubrí 40 Words For Sorrow (lo siento, el título en castellano -Cuarenta maneras de decir dolor- no me gusta nada) el primer relato de las aventuras de John Cardinal y Lise Delorme (los protagonistas de esta serie de libros) me quedé gratamente sorprendido: historias de detectives con un toque de Canción Triste de Hill Street o Policías de Nueva York (el autor fue guionista de algunos -pocos- capítulos de Ley y Orden) pero ambientadas en el ambiente casi rural y casi glaciar de una pequeña ciudad ficticia del norte de Canadá llamada Algonquin Bay.

Personajes atrapados por una situación familiar bastante problemática (la mujer de Cardinal es maniaco depresiva), con algunos problemas de comunicación, con pies de barro. Diálogos bastante acertados y, sobre todo, descripciones excelentes del frío, la nieve, los delitos, los criminales... novela de investigación policial de las que engancha. Genial.

Tras leer la segunda novela The Delicate Storm sigue describiendo la vida de los personajes, los hace evolucionar y, al mismo tiempo, desarrolla una trama tan entretenida como la del primer libro. Blunt demuestra que conoce al dedillo los procedimientos policiales (o por lo menos convence al lector -a este por lo menos- de que así es) y te mantiene en vilo durante buena parte de la novela.

Así que cuando vi por fin la tercera entrega en las estanterías me hice bastantes ilusiones y me puse a leerla tan pronto me cayó en las manos. Y vaya decepción. No es que esté mal escrita, ni mucho menos, sino algo peor: es aburrida y poco creíble. El libro tiene 490 páginas y, aunque se lee muy rápido, no consiguió engancharme en ningún momento. Me quedé con la sensación de que el autor no hacía más que dar vueltas una y otra vez sobre las mismas situaciones, los mismos temas. Los personajes pierden cuerpo, no tienen entidad. En fin, que me decepcionó, vaya.

Optimista impenitente como soy, eso sí, supongo que le daré una nueva oportunidad al cuarto libro de la serie cuando salga (si es que sale). Eso sí, como ese tampoco me acabe de convencer...

4.1.06

Primer libro del 2006


Está bien, lo reconozco, en realidad el título no se ajusta al texto porque terminé la novela en cuestión durante el año pasado, pero me había quedado con las ganas de comentarla, así que aquí lo tenéis. Se trata de 'A River of Darkness', del periodista sudafricano Rennie Airth. Es el primer volumen de una trilogía y, aunque me había propuesto comentar los tres volúmenes juntos, me dejó tan buen poso que no me resisto (además de que creo que todavía no ha salido la continuación, tendría que comprobarlo).

El libro se podría incluir en una especie de subgénero de novela negra que está cobrando cierto auge en los últimos años y que, lo reconozco, me gusta bastante: la novela de detectives ambientada en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX. Básicamente, se trata de novelas que se centran en los primeros pasos de la relación entre la sicología y la investigación criminal, el uso del método deductivo y la aplicación de los distintos avances tecnológicos al proceso de investigación. Y ya que estamos, ahí van un par de títulos más que se podrían incluir en este subgénero (ambos novelas de Caleb Carr) El Alienista y The Italian Secretary (un nuevo caso de Sherlock Holmes que ya comenté hace un par de meses).

En fin, 'A River of Darkness' está ambientado en la campiña inglesa (en pleno Surrey) en la época inmediatamente posterior a la 1 Guerra Mundial. El protagonista es el inspector John Madden, veterano de las trincheras atormentado por su pasado en el frente y por la pérdida de su mujer e hija y con un innegable instinto para la investigación. En torno a él se articula toda una serie de secundarios bastante bien construidos, acompañados todos por unas excelentes descripciones del paisaje y las costumbres y ese tono tan británico del té a las cinco. Ah, y la historia, por si no había quedado claro, es la de la caza y captura de un sicópata traumatizado que realiza asesinatos rituales... con todo lo novedoso que eso debía de resultar a principios del siglo pasado. De hecho el estilo es un soplo de aire fresco, una mezcla de ingenuidad y conocimiento bastante bien lograda: a pesar de que sabes cuáles van a ser por lo menos parte de los rasgos del sicópata (podemos ver uno muy semejante en casi cualquier película de hoy en día), te crees que los protagonistas lo estén descubriendo por primera vez.

No es que la historia sorprenda, aunque tampoco lo persigue, pero sí que engancha. Recurre a lugares comunes (ese bobby de pueblo que todos nos imaginamos con sólo un par de palabras) pero los emplea muy bien y es una lectura de lo más agradable. Quizás pueda achacársele un pelín de lentitud en el tramo final, pero es algo mínimo. Lo dicho, una lectura agradable y muy recomendable.

2.12.05

Los libros más frikis del mundo mundial

Vale, el título es una exageración, pero bueno. A fin de cuentas, también lo es la lista que se incluye en el enlace de aquí abajo, así que...

El caso es que hace relativamente poco el periódico The Times publicó una lista con las que, al parecer de sus lectores, eran las mejores novelas escritas en el siglo XX (en inglés, claro, así que adios a Borges o a García Márquez, por citar dos). Siendo como es la principal competencia del Times (centroderecha), The Guardian (centroizquierda... aunque en ambos casos es un decir, pero bueno) decidió sacar su propia lista. Como hacer otro elenco de las mejores novelas cantaba un poco, decidió sacar una lista de las 20 novelas más 'geek' (uséase, frikis o raritas) escritas en inglés desde 1932 (adiós así pues a Stanislav Lem entre otros). De nuevo la elección la realizaba un jurado popular (en concreto 132 votantes, toma ya) y estos son los resultados de los libros más frikis del mundo mundial

http://blogs.guardian.co.uk/technology/archives/2005/11/09/top_20_geek_novels_the_results.html


La lista, como todas, es subjetiva. Lo que realmente mola son los comentarios que hay después (hasta 39 páginas). Si tenéis tiempo y controláis algo de inglés, os recomiendo que los leáis. Van desde el clásico 'está bien pero falta...' hasta el no menos clásico 'aquí escribe peña que no tiene ni puta idea'. En fin, que en todas partes cuecen habas...

P.S. Esta es la tercera o cuarta versión de este mensaje que cuelgo hoy. A ver si ahora dura...

29.11.05

Auster y Cercas


Los tebeos, la literatura fantástica y la novela negra son tres de mis grandes aficiones (como si no se notase) pero como no sólo de pan vive el hombre de vez en cuando hay que variar. Hoy traigo a La Peonza a dos escritores, uno que me gusta mucho y otro que no tanto, que me parece una versión un tanto diluida del primero: Paul Auster y Javier Cercas.

Cercas es un autor que cobró mucha fama hace pocos años con un libro titulado Soldados de Salamina acerca de la investigación de un joven escritor que sigue los pasos de un exiliado que, en la Guerra Civil, perdonó la vida a uno de los grandes teóricos del fascismo español. Auster es, sencillamente, el autor de uno de los mejores libros que yo he leído nunca, aunque sea una trilogía. La de Nueva York concretamente.

Por pura coincidencia (y porque he vuelto a viajar bastante esta temporada, y hace años que no me subo a un avión sin tener por lo menos un libro que me haga compañía) acabo de leerme seguidos La velocidad de la luz, la última novela de Cercas hasta ahora, y Brooklyn Follies, que es la obra más reciente de Auster. En las dos el protagonista es un escritor que no quiere serlo. En ambas (como en todas las novelas de Auster, por otra parte) el azar desempeña un papel muy importante, igual que la muerte. Tanto en una como en otra hay niños que ocupan un lugar destacado en la historia, y las dos son un canto a la literatura.

Las dos indagan en los sentimientos de culpa (más Cercas que Auster), en la búsqueda y reconstrucción de la identidad, en la literatura como vía para reencontrarse consigo mismo, para llegar a la paz interior. Las dos parten de una situación relativamente cotidiana y se embarcan en una exploración de los aspectos menos habituales de esa cotidianeidad, en la navegación por el río de la vida, aunque con resultados bastante dispares. Auster llega a recordar a Capra por momentos –aunque pocos, cierto- y Cercas me deja bastante frío.

Auster se repite en ocasiones, pero sigue siendo capaz de evocar sentimientos y sensaciones comunes en casi todos sus lectores. Desmenuza elementos intrascendentes casi del día a día y provoca una familiaridad casi inconsciente en sus lectores. Por extraordinarias que parezcan las situaciones o personajes puedes identificarte con ellos al menos en un nivel primordial. Y eso con Cercas no me pasa.

Para acabar, y aunque no lo necesite porque el KO es rotundo, he aquí otro detalle que haría que Auster ganase en este combate literario que me he montado hoy (siempre y cuando el juez lector fuese un friki, claro): el apellido de dos de los personajes secundarios de más peso en Brooklyn Follies es Mazzucchelli… ¿os suena?

16.11.05

A Feast for Crows... menudo festín


Bueno, ayer presentaba las cincuenta primeras páginas, más o menos, de La Canción de Fuego y Hielo y hoy me espera una tarea un poco más ardua: tratar de comentar el cuarto volumen, A Feast for Crows sin reventar nada relevante de la trama. Y cuesta, de verdad que cuesta.

Por si sentís mucha curiosidad, efectivamente en este libro también mueren personajes (y atentos que no digo que los muertos sean de los más relevantes o de los secundarios), sabemos qué ocurre con la dama que se nos presentaba de nuevo al final del tercer volumen, vemos cómo evoluciona el comandante de la guardia real, lo que ocurre en torno al trono y, en general, todo lo que pasa en torno al sur de la isla (y un par de sitios más). Aparece un momento por ahí Jon Snow (por si a alguien le interesa) pero de Tyrion, los hermanos (que no hermanas, ojo) Stark o Daenerys no se dice ni palabra. Sí sabemos de lo que le ocurre al resto de los Lannister, a Briene de Tarth y a un par de personajes nuevos y bastante interesantes, sobre todo los de Dorne, que cobran voz propia.

Surgen nuevos cabronazos que acompañan perfectamente a los que ya existían, aunque algunos de los ya existentes empiecen a reformarse o algo así (más bien a 'algo así' que a reformarse, pero bueno, ya me entendéis) sin que eso afecte en lo más mínimo a la admiración que siento por Martin. Me parece increíble que una misma mente sea capaz de crear seres tan nobles por una parte y tan retorcidos por otra. Y dándoles un toque de humanidad de lo más creíble.

El tono del libro es más oscuro que el de tomos anteriores. El título no está puesto por casualidad, y es verdad que los cuervos se pegan un auténtico festín. La desesperación imprega muchas de las páginas. A veces sientes una rabia incontrolable y casi casi te dan ganas de gritarle en voz alta a algún personaje que no se fíe de otro, o que, por el contrario, no malinterprete sus palabras ni sus actos (bueno, tanto como ganas de gritar de verdad no, pero ya me entendéis...)

Las descripciones de los combates y las heridas son bastante sangrientos, pero sin llegar al 'gore', y al mismo tiempo cobra especial relevancia el paisaje. Me estoy acordando sobre todo de cómo nos narra un descenso desde el castillo de los Arryn hasta el fondo del valle, a lomos de mulas por unos acantilados azotados por el viento, con los personajes bamboleándose en las sillas, la nieve a punto de caer, con charcos helados que convierten las cornisas por las que se mueven los protagonistas (que no héroes) en auténticas trampas...

La capacidad de evocación de Martin es extraordinaria, los personajes que crea parecen reales, con sus defectos y virtudes, la acción avanza... y eso que en principio este tomo trata acerca de los personajes que menos me interesaban. Pues a pesar de eso, estoy ya mordiéndome las uñas para saber qué les ocurre a los Lannister, a Sam, a las hermanas Stark, a...

Qué triste. Meses y meses esperando a que salga el libro, soportando la decepción de que en el cuarto tomo no aparezca más que la mitad de los personajes, pensando que no me iba a gustar tanto... y ahora que lo acabé la tristeza es doble. Por un lado, porque sigo sin saber lo que le ocurre a la mitad del 'reparto' de esta obra. Y por la otra porque Martin es un auténtico maestro del continuará y ya tengo ganas de saber qué le ocurre a aquellos cuyas aventuras acabo de leer, cómo resuelve las situaciones que quedan colgando ahora.

Bueno, considerando que Juego de Tronos, el primer tomo de la saga, es de 1998, que acaba de salir a finales de 2005 el cuarto volumen, que el quinto está previsto para febrero de 2007 (a pesar de que en teoría más de la mitad está escrito ya, según el propio Martin) y que van a ser siete, igual mis nietos no tienen que esperar para leerlos todos juntos... seguro que el último se publica para cuando ellos ya puedan disfrutarlo. Si es que, digan lo que digan, es dura la vida del friki...

15.11.05

Canción de fuego y hielo

A unos metros de este teclado tengo el cuarto volumen de una de las sagas de literatura fantástica que más me están gustando (y con diferencia) de los últimos años. A A Feast for Crows no le quedan más que unas 40 páginas para que llegue al desenlace del libro, y me imagino que mañana lo comentaré con más calma.

Pero antes, un poco de contexto, que una obra de la magnitud de esta heptalogía de George R. R. Martin no se acomete todos los días. Y es que éste yanki, antiguo guionista de televisión (autor de algunos episodios memorables de Twilight Zone -creo recordar que en castellano la llamaban La dimensión desconocida- o de la serie de La Bella y la Bestia -con Linda Hamilton de bella- que emitieron varias cadenas autonómicas hace unos años) se mete a crear todo un mundo. Salvando las distancias, un poco como Tolkien.

Claro que mientras que los intereses de Tolkien se centraban sobre todo en cuestiones de idiomas (se dice que en realidad creó la Tierra Media como excusa para inventarse unas cuantas lenguas), los de Martin parece que van más bien por el terreno de las relaciones políticas y las descripciones de personas y paisajes. Martin nos presenta una isla llamada Westeros que estuvo dominada durante siglos por una familia, los Targaryen, que consiguieron unificar los siete antiguos reinos que allí había en uno solo.

Unos quince años antes de la acción que nos narra el libro se produce una revuelta y un nuevo rey, Robert Baratheon (y con él una nueva familia), llega al trono. Y así empieza El juego de Tronos, el primer volumen de esta enorme saga, con la visita de Baratheon, su familia y todo su séquito a Winterfell, hogar ancestral de la familia Stark, a la que pertenece Ned, el mejor amigo de Robert.

Si os parece que la cantidad de nombres y referencias de los anteriores párrafos es exagerada es mejor que no sigáis leyendo. En serio. Lo que acabo de resumir son quizás las primeras decenas de páginas del primer libro, que tiene 704 en la edición de bolsillo en inglés. Y serán siete tomos en total (o más, ya veremos).

Martin empieza poco a poco, con no demasiados personajes (todos pertenecientes o relacionados con las familias Stark, Baratheon y Lannister, que es la familia de la reina Cersei, su padre Tiwyn y sus hermanos Tyrion y Jaime) dándole a cada uno su voz y haciendo que nos sirvan de guías a lo largo de los vericuetos de Westeros. Vamos conociendo las características generales de cada una de las familias nobles, sus lemas (el de los Stark 'Llega el invierno', el de los Lannister 'Oíd mi rugido'), sus escudos heráldicos, los animales que los representan, las características generales de sus tierras... es decir, que Martin nos da una magistral clase sobre la historia de un país inventado por él y encima hace que el lector se lo pase como un enano. Maquiavelo se sentiría orgulloso del comportamiento de alguno de los personajes. Las descripciones de ambientes, paisajes y acciones están muy logradas, y el autor utiliza un recurso que ayuda a mantener la tensión y a ampliar conocimientos sobre este reino: la acción se narra en capítulos bastante breves, de entre 10 y 15 páginas y cada uno desde la perspectiva de un protagonista diferente.

Vamos, como Cela en La Colmena (si es que realmente la escribió Cela y no Martín Santos, el autor de Tiempo de Silencio... la censura es mala en sí misma, pero si encima el censor se dedica a robarle obras a otros autores y publicarlas como si fueran propias ya sí que apaga y vámonos... y de nuevo estoy divagando). Eso sí, y que me perdonen los puristas, me lo estoy pasando mucho mejor con esta Canción de Fuego y Hielo de lo que jamás me lo pasé con La Colmena...

4.11.05

Un nuevo Sherlock Holmes


No, no es que alguna editorial de iluminados se haya decidido a tratar de contactar con Conan Doyle mediante una ouija ni nada por el estilo, aunque casi. Resulta que un tal Jon Allenberg, el representante norteamericano del Doyle Estate (algo así como la fundación Doyle, propietaria todavía de algunos de los derechos del personaje), tuvo la feliz idea de recuperar al detective enganchado a la morfina y a su médico militar retirado favorito y encargarle a varios autores de relativo éxito que escribiesen nuevas aventuras de tan singular pareja.

Hasta ahí, todo perfecto. Puede gustarnos más o menos la idea pero es perfectamente lícito desde un punto de vista comercial que se quiera recuperar la gallina de los huevos de oro (al menos para la Fundación Doyle, claro está). Si encima la selección de autores no es mala y si resulta que los novelistas son fanáticos seguidores de las novelas de Doyle, la cosa promete bastante. El problema, en mi opinión, surge cuando además de todo esto se les impone una restricción más: tienen que ser novelas que traten acerca de aspectos sobrenaturales.

Es cierto que El Sabueso de los Baskerville probablemente sea la novela más famosa de Holmes y Watson, pero también es cierto que, a pesar del carácter fantasmagórico y de las apariciones y supuestos espectros que pueblan sus páginas, al final se descubre que todo tiene una explicación racional. Pero Holmes no se encuentra en sus aventuras con ningún espectro, así, a las bravas... o por lo menos no hasta ahora.

Carr es un autor de bastante éxito, historiador de profesión y autor entre otras de una novela llamada El Alienista que no está nada mal. Ambientada en la Nueva York de finales del siglo XIX, narra la historia de un asesino en serie y de los métodos que utilizan una serie de personajes (entre ellos un sicólogo, disciplina que estaba empezando a despuntar en la época, o el futuro presidente Roosevelt) para atraparlo. Un poco como un cruce entre CSI y los métodos del FBI pero hace un siglo, para entendernos.

Sir Arhtur Conan Doyle era un médico escocés de origen irlandés que creó al más inglés de todos los detectives inspirándose en los métodos de diagnóstico de un profesor suyo en la Universidad de Edimburgo. Al parecer el buen hombre tenía un ojo insuperable a la hora de ver todos los síntomas de un paciente y casi nunca erraba en su diagnóstico. Conan Doyle, cansado de que la mayoría de los detectives de las novelas (con un par de excepciones en la literatura francesa del XIX y en un par de relatos de Poe) resolviesen los casos gracias a una acumulación de casualidades o directamente por pura chiripa, creó al bueno de Holmes y sus métodos deductivos y el resto fue coser y cantar.

El caso es que 75 años después de la muerte del escritor, Carr presenta al público una novela medio de encargo en la que se nos narra una nueva aventura de Holmes y Watson y que se titula The Italian Secretary (aquí entre nostros y a falta de una traducción oficial del título, mi propuesta es El Secretario Italiano). Son casi trescientas páginas de novela, con sus puntos fuertes y sus puntos (muy débiles). Entre los primeros, desde luego, que Carr clava a Watson (al menos al Watson que yo recuerdo) en su forma de expresarse, de comportarse, de relacionarse con el mundo, y, aunque un poco menos, también a Holmes.

El diálogo entre personajes vuelve a ser el vehículo para explicarnos los vericuetos de la historia y resolver los enigmas, y el lector (éste por lo menos) vuelve a verse reflejado en el buen doctor. Es nuestro alter ego en la novela, y en ese sentido Carr se acerca bastante a Conan Doyle. O al menos lo suficiente como para que no chirríe el tratamiento de los personajes. Ahora, lo del relato ya es harina de otro costal.

Carr parece a ratos un poco perdido, como pez fuera del agua, y se pierde en disquisiciones que no llevan a ninguna parte, que igual que están podían no estar y nadie las echaría de menos. La acción avanza a trompicones y lo del fantasma me deja un poco frío, la verdad. No me imagino yo a Holmes así.

En fin, que no está mal, que la portada es preciosa, que me hizo recordar a los personajes que leí de niño y que a Carr le sale medianamente bien la imitación que hace de Conan Doyle. Pero no es una historia de Holmes. Me imagino que será lo mismo que diré si algún día se publica esa famosa historia inédita de Giraud en la que Blueberry se encuentra con fantasmas. Sí, se parecerá mucho, pero ése no es Mike S. Blueberry...

26.10.05

De libros (Jonathan Strange & Mr Norrell)


Pues sí, al final (digresiones laborales como la de ayer aparte) la cosa va de libros. Un breve repaso a anteriores entradas me demuestra que hace ya tiempo que no hablo de ellos, y les toca.
Además, últimamente he tenido que coger varios aviones y no hay nada mejor que una buena novela para acompañarte en medio de las nubes. De hecho, creo que también a ellas les gusta volar, porque si no no me explico la frecuencia con que se me quedan libros olvidados en las butacas de los aviones (el último, Brooklyn Follies, de Paul Auster... y es una pena, porque sólo llevaba cien páginas leídas... en fin, que divago).

A lo que íbamos, Jonathan Strange&Mr Norrell es el primer libro de Suzanne Clark, y vaya debut. Saliendo prácticamente de la nada, esta autora se hace rápidamente un nombre en el panorama anglosajón de literatura fantástica y consigue ser candidata al premio del Libro del Año del diario The Guardian y (bastante más importante) ganar el Hugo. Con semejantes antecedentes os podéis imaginar las ganas que tenía de leer el libro y, una vez acabado el tocho... pues qué queréis que os diga.

La historia se centra en la Inglaterra de principios del siglo XIX, en plenas guerras napoleónicas y en un país en el que la magia prácticamente se respiraba en el ambiente hasta el siglo XVI más o menos. De repente, de la manera más inesperada, el país descubre la existencia del último mago, un personaje carente de habilidades sociales, reclusivo y bastante peculiar que responde al nombre de Mr. Norrell y cuyo objetivo es la restauración de la magia en la pérfida Albión, pero a su imagen y semejanza, dictando él lo que se puede hacer y lo que no. A Norrell le sale un discípulo llamado Jonathan Strange, un tipo atractivo y un tanto contestatario que decide explorar nuevas vías para la magia.

Aparte de esta relación de amor odio entre el discípulo y el maestro, el libro nos cuenta la historia de varios secundarios más (la mujer de Strange, el Duque de Wellington, varios magos y adivinos, Lord y Lady Pole, Stephen Black...) que sirven para darle cuerpo al relato y que sirven, de hecho, de excusa para buena parte de lo que se está contando. Clarke se dedica en un principio a hacer una descripción bastante exhaustiva de este mundo paralelo al nuestro, y tanto lo describe que llega a hacerse a veces hasta cargante. Sí, está muy bien porque utiliza elementos de nuestra historia y a partir de ellos se inventa toda la historia de la magia en Inglaterra, pero llega a resultar cargante.

Luego la acción va avanzando poco a poco y llegamos a la parte que más me gustó del libro, la que se centra en la actividad de los magos durante la campaña napoleónica en la Península y cómo ayudan Strange y Norrell a derrotar a los franceses, y después, como queriendo dar otra vuelta de tuerca, se pasa otras seiscientas páginas más remoloneando hasta llegar al desenlace final. No sé si el libro tendrá continuidad (pudiera ser el primero de una serie), pero de ser así espero que la autora considere suficientemente presentado el mundo en el que se desarrolla la acción y se centre más, precisamente, en esta última.

No me malentendáis, no es que no me haya gustado. El libro está bien escrito, tiene, a ratos, pasajes memorables, pero también otros soporíferos. La ambientación está muy lograda, pero sigue cánones de la novela decimonónica anglosajona y a ratos resulta cargante... vamos, que es muy difícil crear un híbrido entre Charlotte Brönte o Jane Austen y Tolkien o Ursula K. LeGuin y que te salga bien.

Dice Neil Gaiman que éste es sin lugar a dudas el mejor libro que ha dado la literatura de fantasía en las islas británicas en los últimos setenta años. Pues vale, pero me pregunto yo si no será hora ya de que a este hombre le den de una vez un ejemplar de, por ejemplo, El Señor de los Anillos...